El abogado penalista santafesino Horacio Paulazzo podría ser imputado por encubrimiento en un hecho insólito. El profesional habría intermediado en el cobro de un rescate por un robo producido en la ciudad. Así lo detectó el fiscal Estanislao Yavedoni.

El caso comenzó el 18 de mayo, cuando un camarógrafo de la radio LT10 sufrió el robo de varios materiales de trabajo de su auto, que estaba estacionado en San Jerónimo y Mariano Comas. De su vehículo se llevaron una cámara, trípode, iluminador, memorias, micrófonos. Luego contactaron al abogado y este intermedió con la víctima para que le pagara 10 mil pesos por los elementos.

“Yo anoche me entero de todo esto de una publicación de un medio. Será lo que dios quiera. Estoy a disposición de lo que haga falta”, dijo Paulasso explicando la situación, que todavía tiene demasiados puntos oscuros.

Según el asesor legal, se enteró por uno de sus clientes que estaban por tirar la cámara porque “había salido en todos los medios y entonces el que la compró quería devolverla, pero conseguir de nuevo la plata que había pagado”.

Por eso, Paulazzo se puso al medio de la negociación, por lo que ahora podría quedar implicado en el hecho. “Apareció un menor y me dijo que si quería la cámara tenía que devolver la plata por lo que la había comprado. Lo llamo al chico (la víctima) y lo llamo al fiscal. Me dijeron que la recuperara”, dijo el profesional. Y agregó: “Me citaron en un lugar cerca del MPA y le aviso al fiscal que voy hacer eso. Eran dos bolsas negras. El chico revisa y me dice que lo único que faltaba fue el micrófono. ‘El tipo está esperando la plata, que se yo. Es gente peligrosa’, le dije al chico y le avisé que pedían 10 mil pesos. Me los dio, se lo llevé y cuando estaba llegando cae el fiscal y habían llamado a personal de la PDI. Decía que quería hacer una entrega controlada. La verdad que lo que me dijeron a mí era tarde. La preocupación mía era que recuperara los aparatos”.

Para Paulazzo él no trabajó como intermediario: “Yo no negocié nada. Sencillamente fui y ahí me dijeron lo que querían. Me pusieron la cámara arriba”, dijo y concluyó: “Yo no obré por el delincuente, sino por el chico que la perdió. Hice todo lo posible por evitar un daño”.