Independiente fue por todo a Brasil, pero su sueño de volver a la mítica del “Rey de Copas” quedó trunco. Con 10 hombres desde el primer tiempo por la expulsión de Amorebieta, el conjunto de Ariel Holan aguantó el empate hasta lo último. Sin embargo, los penales no salieron a su favor y perdió 5 a 4 contra Gremio de Porto Alegre.

Independiente debió soportar los poderosos ataques del local en una postura que no era de su costumbre. El partido terminó 0 a 0 (1 a 1 en la general), porque Luan que tuvo una noche brillante no fue efectivo. Mientras que el Rojo sólo contó con pocas aproximaciones creadas por Fernández y Meza.

El espíritu del combinado de Holan fue lo que ayudó a llegar a los penales y soportar tantos minutos de juego con 10 hombres. La elección de los jugadores que fueron a patear fue a sangre fría. Por el local, ante un especialista como Campaña, convirtieron Maicon, Cícero, Jael, Everton y Luan. Gaibor, Meza, Domingo y Silvio Romero mantuvieron la paridad. Grohe, ante Martín Benítez, disparó la celebración de Gremio.

El resultado no le quita mérito a Independiente. Al contrario, se mostró lo más entero que pudo en las dos finales, siempre jugando con un hombre menos ante uno de los equipos más poderosos de Sudamericana.