Nació y creció en el suelo santafesino. En esta ciudad los cordones de ciertas calles están pintados según el equipo que “manda” en el barrio, ¿cómo se hace para escapar de eso?. Vengas del oeste o de las inmediaciones de La Costanera siempre hay una pelota bailando entre los pies de algunos presentes.

Su papá adoptó su compañía en los partidos de fin de semana donde los “veteranos” van a despuntar el vicio. Allí mamó lo que se llama fútbol de potrero con miradas atentas y minuciosas, pero siempre detrás de la difusa linea de cal. Después desplegaba su magia innata en la plaza del barrio con sus amigos.

El lector se debe preguntar por qué esta periodista todavía no nombró a la estrella. Esta intención viene a colación de que no estamos hablando de un varón, tal vez como algunos se esperaban, sino de una mujer. ¿Vieron cómo la situación puede ser la misma? Macarena Sánchez, jugadora de UAI Urquiza, delantera, campeona del último torneo de Primera División y sobre todo santafesina. Ella es la estrella de fútbol.

“Empecé a entrenar a los 15 años en la Universidad Nacional del Litoral porque era el único equipo que tenía fútbol femenino. Como no había liga femenina era sólo ir a entrenar”. Pasaron algunos años y dejó, “me cansé de entrenar y no competir” argumentó sin pelos en la lengua. Tuvo su paso por Colón, club del cual es hincha, pero luego de unos meses la actividad se cerró. Por último, militó en Logia donde tuvo la chance de participar de un torneo nacional sólo a fin de año.

Con 21 años y una carrera ya empezada en Santa Fe una oportunidad inmejorable se presentó. Boca Juniors, uno de los clubes fundadores de la Primera División Femenina de Argentina, realizaba pruebas de jugadoras. “Le dije a mis papás, me apoyaron y antes de ir a Boca tuve una prueba de la UAI y quedé”. Tuve la posibilidad de seguir con la prueba en Boca, pero preferí no hacerlo”, cuenta.

La situación en Buenos Aires no fue color de rosas, más allá que Macarena había logrado su objetivo el camino del profesionalismo recién comenzaba. “La adaptación fue difícil, me costó mucho”, reconoce para luego agregar “pensé varias veces en volverme, pero por suerte tengo un grupo donde nos contenemos entre todas y eso hace que me quede”. 

El carácter y la militancia feminista de Macarena Sánchez no sólo la llevó a luchar dentro de la cancha por convertir goles, sino también a las luchas por intentar cambiar el ambiente machista por el cual se mueve. “El fútbol ha crecido pero considero que la sociedad y el machismo son una gran traba para que siga avanzando junto con un montón de otras cuestiones dirigenciales y de clubes que por ahí tampoco dan una mano. Para mi ha habido un cambio de paradigma cultural muy grande este último tiempo con todo el movimiento feminista que hace que la gente abra un poco más la cabeza”, reflexiona.

“Maca” actualmente es estudiante de Trabajo Social en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y como ser jugadora de fútbol en Argentina no es remunerado, aunque sea en carácter profesional, trabaja en un puesto administrativo en el club UAI Urquiza. “No es mi idea dedicarme a formar jugadoras después de retirarme. Sí tengo la idea de seguir ligada al fútbol pero desde un lado más social, en los barrios, no tan profesional como lo estoy haciendo yo, sino más desde el lugar de ayudar a las mujeres a incluirlas en otro estilo de vida, tratar de ayudarlas desde el deporte” expresa.

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Arena da Amazônia.

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Pero como en este país el resultadista es quien gana hay que nombrar todo lo que consiguió esta santafesina. Macarena Sánchez integra uno de los clubes más importantes del fútbol femenino en Argentina. UAI Urquiza es único líder de la Zona A con 21 puntos y 50 goles a favor, campeón de Primera División en 4 oportunidades (2012, 2014, 2016 y temporada 2017/2018) y subcampeón en los años 2013 y 2015. Además participó y ganó la Copa Libertadores hace tres años, volvió a jugar la misma competencia hace días en Manaus (Brasil) pero las chicas volvieron en Fase de Grupo.

En Santa Fe Macarenas Sánchez hay de sobra, pero la liga femenina no está apta para ellas. Las nuestras triunfan en otras provincias, son reconocidas a nivel país y recorren Sudamérica también con una pelota entre los pies pero lejos de la gratitud de los suyos. La liga masculina dio a jugadores contemporáneos como Nicolás Leguizamón, Mauricio Martínez, Germán Conti y se puede seguir. Optemos para que también de más chicas como Macarena Sánchez.