Explotó una planta química en Yancheng, China y produjo al menos 64 muertos y más de 600 heridos, muchos de ellos de gravedad. Además, hay 28 personas desaparecidas. Por eso la policía, los bomberos y otros rescatistas trabajan a destajo.

Según la agencia estatal de noticias Xinhua, “miles de bomberos y trabajadores sanitarios, así como cientos de ambulancias y camiones de bomberos” participan en la operación de rescate, que ya lleva más de 48 horas.

La explosión en la planta se produjo el jueves a las 14:48, tras declararse un incendio en una planta de pesticidas propiedad de la empresa Jiangsu Tianjiayi Chemical. Los directivos están bajo custodia policial, tras seis sanciones administrativas.

Según señalaron algunos testigos al diario hongkonés South China Morning Post, esta explosión provocó “una lluvia de cristales” de las ventanas y generó daños incluso a varios kilómetros del lugar.

También se realizó la evacuación de unas 3.000 personas, además de cerrar las escuelas y guarderías de la zona. A causa de la onda expansiva, otros edificios a varios kilómetros de distancia del lugar de la explosión se derrumbaron.

No es la primera explosión de una planta química en China: el pasado 28 de noviembre murieron 22 personas tras lo ocurrido en la ciudad de Zhangjiakou, a un centenar de kilómetros al noroeste de Pekín.