
Sábado 4 de febrero. La ex gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, transitaba una ruta de tierra cercana a Rosario, rumbo al cementerio El Prado, de la localidad de Pérez. “No sabíamos por dónde ir, entonces mi hija puso el gps del celular”, aseguró la política.
Las intensas lluvias del fin de semana le jugaron una mala pasada, la tierra se transformó en barro y el auto terminó por empantanarse. Pero nada hacía prever lo que iba a suceder.
Desconocidos balearon el vehículo donde iban, además de la ex gobernadora, sus dos hijas, cuando las mujeres intentaban empujar el auto para sacarlo del barro. “Mi hija mayor lanzó un grito y dijo que le habían lastimado la pierna. Estábamos paralizadas. Vimos la herida y efectivamente, un proyectil la había rozado. La situación ya era angustiante”, contó en la red social, Rìos.

Tras el hecho, la ex funcionaria comenzó a llamar al 911, con poca suerte. “Nunca contestaron”, reveló. Y agregó: “Cuarenta minutos después logré que me atendieran en la comisaría de Pérez, les describí dónde estaba y me pidieron que llamara a otra dependencia porque ellos estaban lejos”.
Finalmente, de ese lugar la sacaron familiares. “El médico que revisó a mi hija me dijo que la habíamos sacado barata”, concluyó. En el auto habrían quedado más marcas de disparos.

















