Sucedió en Texas, donde encontraron un camión abandonado en el estacionamiento de un Walmart en la ciudad de San Antonio. Una de las personas que se encontraba dentro del camión salió a pedir agua, y allí es cuando se dio aviso a la policía. Ocho personas fueron encontradas muertas, y otras 28 resultaron heridas.
El jefe de la policía de San Antonio, William McManus, y el jefe de bomberos Charles Hood, señalaron a la presa local que 20 de los sobrevivientes debieron ser hospitalizados, mientras que los restantes ocho sólo presentaban leves casos de deshidratación.
En tanto dos de los fallecidos eran niños, confirmaron luego las autoridades según la cadena KENS 5.
Según una filmación del sistema de seguridad de la tienda, algunos vehículos habían llegado antes al lugar para llevarse a un cierto número de personas transportadas en el camión.
La policía había sido alertada del hecho luego de que uno de los heridos leves del grupo de 36 personas se acercara a un empleado de Walmart para pedir agua.
“Estamos frente a un crimen de tráfico de personas esta noche”, dijo McManus, quien además confirmó que el conductor está bajo custodia.
No estaba claro cuántas personas abandonaron el acoplado por sus medios antes de que llegaran las fuerzas de seguridad.
Por la tarde del sábado la temperatura en San Antonio había alcanzado los 38 grados centígrados y sólo después de las 10:00 pm, hora local, bajó a 32. El camión no tenía aire acondicionado.
En estas condiciones las muertes entre quienes viajan ilegalmente desde México a los Estados Unidos son recurrentes. En 2003 19 migrantes fallecieron por el calor agobiante mientras se trasladaban a la ciudad de Houston. El conductor, que se negó dejar salir a las personas a pesar de sus gritos desesperados, recibió una condena de 34 años a prisión.




















