
El verano venía dando un respiro. Más de uno se había confiado con que este verano no sería tan caluroso como otros. Pero este miércoles 2 de enero, el termómetro explotó: la máxima pronosticada era de 34°, sin embargo, a las 10 de la mañana ya era de 37°. Además, la sensación térmica superó los 60° al mediodía.
Además, las condiciones son algo inestables, ya que se observa en la región que las condiciones se mantienen con algún grado de inestabilidad que por momentos se incrementa y por momentos disminuye, generando una alternancia entre cielo mayormente despejado y cielo cubierto con posibles lluvias y tormentas.
Ver más: Calor y alerta meteorológico en Santa Fe
Como la ciudad era un horno, los santafesinos estallaron. ¡Y no quedó otra que hacer chistes!


















