Por Germán Beauge*

Un inocente error causado por el abuelo de Harvey Kenyon-Cairns, un bebé británico de tres meses, al llenar una solicitud previa a la visa, provocó un incidente migratorio luego de que el niño fuera catalogado de terrorista y llamado a interrogatorio por la embajada de los Estados Unidos en Gran Bretaña.
Paul Kenyon quería llevar a su familia de vacaciones a Orlando, Florida, y se ocupó personalmente de llenar la solicitud ESTA, una averiguación de antecedentes a la que deben someterse quienes viajan a Estados Unidos desde países con excepción de visa.
Sin embargo cometió un error en una de las preguntas más delirantes que exige el gobierno de los Estados Unidos para ingresar al país: “¿Está planeando participar, o ha participado alguna vez, de actividades terroristas, espionaje, sabotaje o genocidio?”.
“Si eres un terrorista, sospecho que no marcarías la opción del Sí”, dijo Kenyon al periódico británico The Telegraph. Pero él sí lo hizo: confundió las opciones y marcó esa alternativa. Tres días antes de viajar supo que la solicitud no sólo había sido rechazada, sino que la embajada de Estados Unidos exigía interrogar a Harvey, a pesar de saber que sólo contaba con tres meses de edad.
“No podía creer que no pudieran ver que era un error genuino y que un bebé de tres meses no podía ser un peligro para nadie”, dijo Kenyon. “Fuimos con él y su madre a la entrevista, pero ni siquiera puede hablar”, agregó.
La situación les hizo perder los vuelos y debieron pagar 3.000 libras (unos 3.800 dólares) para llegar finalmente a Orlando con una anécdota que seguramente les va a ser muy difícil olvidar.
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.


















