Nicolás Fernández, conocido como Uvita, vive un gran presente deportivo en San Lorenzo. Pero la situación de su hermano Brian le llega y, claro, también preocupa.

El delantero de Colón no tiene paz desde que llegó a Santa Fe. Y a sus problemas de adicción parecen habérsele sumado cuestiones familiares que lo complican más. Fue amenazado, dado por desaparecido y robado. Luego el club decidió intervenir: ahora trabaja con un equipo de profesionales para intentar mejorar su situación.

“Creo que está pasando un mal momento; hemos hablado poco en este tiempo, pero estamos todos con el para apoyarlo”, dijo el menor de los hermanos santafesinos que se dedican al fútbol.

En conferencia de prensa, Uvita completó: “Espero que pueda recuperarse pronto; creo que tiene muy buen futuro y estamos con él para apoyarlo siempre”, cerró el más joven de los Fernández que será titular en el partido que San Lorenzo jugará contra Vélez Sarsfield.