Los profesionales de la salud de Rosario que se reunieron en la entrada del Hospital Roque Sáenz Peña en oposición al recorte, vivieron un momento increíble y feliz. Durante la manifestación, un auto sorprendió a todos ingresando contramano por la rampa de acceso al edificio y dentro del vehículo una mujer parió a una niña, con la ayuda de dos enfermeras que se encontraban reclamando por su salario de cara al 2019.

“Estábamos en la puerta del hospital y vemos que en un Corsa ingresa al playón del estacionamiento de la guardia, por calle Laprida, de contramano. Pensé que era un bebé que venía a pediatría. Pero enseguida veo al marido que gritaba «¡va a tener el bebé!»’”, relató la enfermera Silvina Cian.
“Ahí no dudé y junto a una compañera fuimos a atenderla. Sin guantes y sin nada, le bajamos la ropa a la paciente y el bebé estaba coronando. La rotamos y nació”, recordó.
Ailén cursaba un embarazo de 38 semanas y le pidió a su esposo Julián que la llevara al hospital. Salieron desde su casa, en Villa Gobernador Gálvez, sin saber todo lo que ocurría en la puerta del Sáenz Peña.
“A las 10.30 ella (por Ailén) me dijo que fuéramos al hospital. Llamamos a su cuñado y llegamos a las 11.05. Veníamos tirando fuego porque no llegábamos”, relató Julián junto a su flamante hija, Elvira, que nació con 4 kilos y en perfecto estado de salud.
Para redondear una verdadera mañana de película, el auto en el que se trasladaban transitó a contramano los 50 metros que separan la puerta del hospital de la avenida Nuestra Señora del Rosario. “Subimos la rampa y había una manifestación. Nosotros, ni enterados de todo esto”.
La acción comenzó cuando Ailén no pudo bajarse del auto porque, según contó Julián, cuando quiso hacerlo “salió medio cuerpo de la bebé”. Inmediatamente entraron en escena las enfermeras y ayudaron a la mamá a que diera a luz a su tercer hijo.
Tanto Julián como Ailén manifestaron su agradecimiento por el trato recibido por parte de los profesionales del hospital. “Les queremos agradecer mucho. La verdad, el Roque Sáenz Peña se portó muy bien con nosotros”.
Un poco más calma pero con la emoción y la alegría trasladada a cada palabra,la enfermera contó su historia: “Tengo 38 años y dos hijas, una de 19 y una de 4. Hace diez años que estoy en el Roque (Sáenz Peña), siempre en la sala de urgencias”.
“Acá hemos vivido momentos muy violentos, es una guardia que se está recuperando. Hoy también protestamos por los recortes a la salud y estamos en una situación muy sensible, y esta manifestación nos llena de orgullo de ser enfermeros”, admitió.
Fuente: La Capital


















