El primer tiempo dejó muy poco. Fue aburrido y muy trabado. Lo único que se puede destacar son algunos avances del equipo local. A los 32 minutos el delantero sanjuanino Dening quiso eludir a Nereo entrando al área y se le fue larga. Luego, a los 43 minutos, Rusculleda remató al arco y encontró una buena respuesta del arquero tatengue.

El conjunto dirigido por Pumpido no generó peligro en la primera parte. Falló en la pelota parada que es su fuerte y no supo concretar ninguna contra.

En el arranque del segundo tiempo, Unión salió con otras pretensiones, estuvo más adelantado en el campo de juego. Tuvo dos llegadas interesantes en los primeros minutos. Primero probó Brítez al arco y pasó cerca del palo derecho de Ardente y más tarde Soldano quiso sorprender desde la medialuna.

San Martín tuvo una leve reacción buscando a través de algunos centros que complicaron a Erramuspe y Sánchez que perdieron en altura en varias oportunidades. El equipo de Gorosito de a poco fue ganando protagonismo sin ser el dueño del partido. La búsqueda era desprolija, como se suele decir a los “ponchazos”.

En los últimos diez minutos el partido tuvo lo más entretenido. Dening lo tuvo primero aprovechando la débil marca de los defensores tatengues. En el contragolpe, Gamba llevó la pelota hasta el final para que después Anselmo se pierda la más clara de Unión.

Y así fue hasta el final, el “Santo” sanjuanino intentaba sin libreto y el rojiblanco santafesino esperaba jugar de contra. Poco y nada. Ninguno de los dos terminó de acomodarse, ni de tener la convicción para ganarlo. Por eso el 0 a 0 es el resultado perfecto para un encuentro chato y aburrido.

El punto le viene bien a los dirigidos por Pumpido. Pero solamente por una cuestión matemática. Porque no fue buena la producción. No pudo ratificar lo que logró ante Talleres, por eso vuelven algunas dudas.