El confuso episodio se originó en una panadería ubicada en calle General López y 1° de Mayo, el domingo cerca de las 22 horas, cuando un hombre bajó de su motocicleta, y con el casco aún puesto ingresó al local. Rápidamente, la empleada -que se asustó al verlo- comenzó a gritar pensando que se trataba de un robo.

El hombre intentó explicarle que sólo iba a comprar, pero otro hombre que pasaba por la zona entró al local y redujo al supuesto ladrón, mostrando un arma de fuego. Al llegar la policía, se fue.

Una vez detenido en la Seccional 1era, el hombre de 29 años logra constatar su historia: sólo había ingresado al comercio con intenciones de comprar pan. Al mismo tiempo, constató que le faltaba su teléfono celular que, según su testimonio, lo tenía guardado en uno de sus bolsillos.