Fin de las especulaciones sobre si se retiraría tras el primer mandato o si le interesaría gobernar otros cuatro años. Todavía falta mucho para el 2019, pero el presidente Mauricio Macri ya despejó todas las dudas.

Lo hizo en Santa Fe, esta semana, cuando llegó para inaugurar el Metrobus local. En ese discurso hizo referencia al aeropuerto que realizarán entre Santa Fe y Paraná: ”Esa (obra) es la que más me temo que no vamos a terminar en este mandato, por ahí en el próximo mandato llego a verlo”. Sutil pero efectivo.

El lunes primero de mayo, durante el acto del día del trabajador armado por Gerónimo Momo Venegas, titular de UATRE, se vieron algunos carteles que por ahora funcionan como un globo de ensayo: “Macri 2019”.

Mostrarse confiado y dar señales de que ya se prepara para el 2019, sirve también para reflejar confianza en el electorado: Cambiemos está convencido de que obtendrán un buen resultado en las legislativas de octubre. Saben que allí se juegan gran parte de su caudal de poder.

Por eso, el mapa político se traza en la mesa más íntima del presidente: su jefe de Gabinete, Marcos Peña y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, son los encargados de evaluar cada una de las situaciones de las provincias.

En Santa Fe, por ejemplo, hay tres nombres en danza para encabezar la lista, retirado de la competencia el intendente José Corral. La decisión versa sobre los diputados Mario Barletta (UCR), Luciano Laspina (Pro) y el concejal radical Jorge Boasso.

Macri necesita ganar las elecciones legislativas de este año para gobernar más tranquilo lo que queda del mandato y aspirar a gobernar otros cuatro años. Y, a su vez, busca mostrarse pensando en el 2019, para crear confianza en el electorado de que cree que ganará el sufragio que se avecina.