
El pedido de Mauricio Macri es que no haya PASO: apostar a la unidad. Ese fue el mensaje que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, le acercó al PRO rosarino. Pero las órdenes no fueron escuchadas y las cuestiones personales pudieron más: finalmente irán separados en varias listas a las primarias.
La actual diputada Anita Martínez confirmó que tiene deicidio renunciar a su banca para presentarse nuevamente al Concejo Municipal. “Frigerio nos pidió que se acuerde una lista única pero no se pudo, no hubieron espacios de discusión y acercamiento”, dijo un dirigente de la Fundación Pensar a LaPolíticaOnLine.
Martínez tenía diferencias personales y políticas con Roy López Molina, del sector de Federico Angelini, por lo que no pudieron cerrar un acuerdo.
A raíz de la falta de unidad, se abrió espacio para que otros dirigentes presenten listas. Así lo hizo el presidente de Jóvenes PRO, Francisco Orell, que se había visto relegado en otras oportunidades. También mostraron interés Renata Ghilotti quien ya acordó con Ricardo Schlieper, empresario futbolero y amigo personal de Mauricio Macri. Sin embargo, Ghilotti reconoció que podría llegar a un acuerdo con Orell.
Por otra parte, como los candidatos son todos del PRO, no podrían usar el sello Cambiemos. Hay dirigentes atentos a impugnarlo si alguien se atreve a inscribirse de esa manera. No escucharon a Frigerio y la unidad explotó en el aire.


















