Ha habido una catarata de noticias alrededor de Emiliano Sala en las últimas horas. El domingo apareció el avión Piper Malibú que trasladaba al jugador santafesino, en el fondo del Canal de la Mancha. Y el lunes los investigadores informaron que había un cuerpo entre los restos de la aeronave, aunque no informaron de quién de los dos ocupantes se trataba.

Este martes, desde la madrugada, comenzó un operativo para rescatar este cuerpo, pero en el primer intento fallaron. Luego volverían a buscar sacar a la persona fallecida de entre los hierros del avión.

La AAIB, la agencia británica investigadora de accidentes aéreos, está a cargo de la operación. Fue quien vio en el video del vehículo ROV la imagen que alteró al mundo. Pero ahora tienen una complicación: las corrientes extremas. Por lo que, para bajar los 63 metros de profundidad deben esperar a la marea baja.

El objetivo, según informó la corresponsal del diario Clarín en Francia, es rescatar los cuerpos y luego se decidirá si se eleva o no a la superficie el avión.

La compañía de seguro y los clubes decidirán si afrontan el gasto que implica sacar el avión del Canal de la Mancha, una vez que reciban un informe, a fin de mes. Sacarlo del agua sería clave para la batalla judicial que está pronta a iniciarse.

Al no romperse el avión, los investigadores creen que el piloto y Sala podrían estar en sus asientos, atados con el cinturón de seguridad.