


“Querido Jorge”, comienza el texto. “Como sabe, la semana que viene el Senado votará el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Usted representa a la Iglesia, y yo no voy a pretender que haga campaña con nosotros”, dice en un fragmento el texto, y agrega: “La Iglesia no tiene una tradición de apoyo a los derechos civiles, es que aquí el problema es otro. Conozco mujeres que abortaron, y estoy seguro que usted, que trabajó largos años en zonas pobrísimas, también”.
Luego le remarca que la discusión no gira en torno a “aborto sí o aborto no”, sino que gira en torno a si se hace de manera legal, segura o gratuita o en la clandestinidad, como en la actualidad. En la carta, de dos carillas, convoca al jefe de la Iglesia Católica a tomar la “oportunidad de oro para abandonar la tradición de la Iglesia de llegar siempre 300 años más tarde“.


















