En medio de la bajante histórica que presenta el río Paraná y que mantiene en alerta a muchas zonas del litoral, hubo un pequeño respiro. Según detallaron los especialistas, se registró un leve crecimiento en diferentes ciudades de la provincia de Entre Ríos, aunque continúa lejos de sus niveles normales y de la marca de aguas bajas.

La medida del río está cerca de ser la más baja desde 1944. Las alturas actuales ya superaron las marcas de 1971 (0,50 metros), las de 2020 y 1970 (0 metros).
Ese año, el río marcó -1,40 (debajo del nivel del mar) metros frente a Paraná, al igual que en Diamante (-1,38), Victoria (-41) y en La Paz (-1,11).
Al respecto, el secretario de Agricultura y Ganadería de Entre Ríos, Lucio Amavet, expresó que esta “Es una situación que nos preocupa mucho”, aseguró el mandatario provincial y destacó el trabajo con el Gobierno nacional sobre la situación del “recurso ictícola, obras de captación de agua potable, consolidación de barrancas y combate contra el fuego en las islas”.
Bordet dijo que “se han secado humedales y lagunas donde están los peces, principal eslabón de la cadena” ictícola, y que “es algo histórico, que cuando uno lo ve desde el aire es aún más preocupante”.
El INA apuntó que prevalece una “tendencia descendente” que “continuará predominando en los próximos tres meses”, y pidió “especialmente” mantener “la captación de agua fluvial para consumo urbano”.


















