
El gobierno británico adjudicó contratos por valor de 153 millones de libras esterlinas (equivalentes a U$S 187 millones) para equipar con un nuevo sistema de defensa aérea sus posiciones militares en las Islas Malvinas.
La inversión apunta a instalar un nuevo sistema de comunicaciones en la base militar de Mount Pleasant, y el reemplazo de los misiles de defensa aérea Rapier, que quedarán fuera de servicio hacia finales de la década.
Los acuerdos que recién ahora se volvieron públicos incluyen la adjudicación de un contrato a una empresa israelí para desarrollar una red de gestión, comando, control, comunicaciones, informática e inteligencia, informó el portal Mercopress.
En 2015, el secretario de Defensa, Michael Fallon, había anunciado que el Reino Unido gastaría 280 millones de libras en diez años para renovar y fortalecer sus posiciones en las Islas Malvinas.
Ejecutivos de la industria militar en Europa reaccionaron con enojo por la concesión a la contratista israelí. Doug Barrie, referente del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, dijo que estaba desconcertado por la decisión: “Al menos en los papeles, esto parece un área delicada para otorgar a un socio no perteneciente a la OTAN o no europeo. Hubiera pensado que el gobierno podría haber querido permanecer más cerca de casa con esta tecnología, ya que sin duda entra en el territorio de la capacidad operacional soberana”, dijo.



















