Luis Miguel Rodríguez fue, como siempre, la figura de Colón en uno de los partidos más importantes del año, frente al puntero San Lorenzo. Hizo un partido perfecto: un gol y una asistencia mágica para el 2 a 1 final.

Pero cuando salió, tras analizar el encuentro, le dedicó de manera muy especial y emocionado el partido a su papá. Pedro Rubén “Pocholo” Rodríguez estaba pasando un momento muy delicado, pero el Pulga había decidido quedarse a jugar. Era la mejor manera de homenajearlo.

“En lo personal estoy pasando un momento muy crítico con mi viejo. Capaz que otra personas prefieren estar con su hermanos, con su madre, esperando que Dios decida lo que tenga que decidir con el viejo. Pero yo decido estar acá y jugar. De chico me dijo que quería verme jugar en Primera, hoy por hoy lo puedo hacer y no lo voy a dejar de hacer hasta el día que pase algo”, dijo el Pulga tras el encuentro.

Finalmente, el domingo, “Pocholo” Rodríguez falleció y el delantero de Colón viajó rápidamente a despedirlo.

Desde el club publicaron un mensaje de apoyo para su figura: “Desde el cariño que te tiene este pueblo sabalero, hoy más que nunca te acompañamos deseando la ayuda de Dios para tu querido papá. Fuerza Pulguita, te queremos”.

El delantero se subió a un avión para llegar a Tucumán esta madrugada.

Según destaca La Gaceta de Tucumán: “Pocholo, como se lo conocía al padre del futbolista, fue uno de los pilares en la carrera del Pulguita. El albañil y pintor se sacrificó para comprarle los primeros botines que tuvo Luis Miguel en su humilde infancia. Eso quedó en la memoria del atacante, que lo recordó en más de una entrevista”.

“Hace dos años, durante un programa especial de Panorama Tucumano, Pedro confesaba que tenía una cábala cada vez que el crack simoqueño salía a la cancha: «cuando él juega, no veo la tele; prefiero salir a caminar como cábala»”, agregaba. Le salió un crack, que lo homenajeó hasta el último momento con goles y jugadas mágicas.