
En el único partido centenario de Argentina, los ánimos están caldeados. En la UCR, espacio fundamental en el armado de Cambiemos, están enojados con Macri y su gobierno porque elige “a dedo” a sus candidatos. “Los candidatos del radicalismo, los elige el radicalismo”, reprochó Ricardo Alfonsín, y la crítica resonó fuerte puertas para adentro.
Por eso, en el mediodía del martes, realizaron una cumbre en el hotel porteño Savoy, con el intendente de Santa Fe y presidente del partido, José Corral, a la cabeza.
El reproche máximo apareció tras el veto del Gobierno a Mario Barletta para disputar un espacio en las listas legislativas santafesinas. Tras esa decisión hubo una reunión en el Congreso con el presidente del bloque Mario Negri. Luego de ese tenso encuentro, según reflejó el diario Clarín, el radicalismo le hizo un desplante al Pro, al vaciar la reunión del interbloque Cambiemos.
En el caso de Santa Fe, algunos dirigentes del centenario partido aducen que desde la Rosada bajaron a Barletta para imponer al (también radical) Albor Cantard, actual secretario de políticas Universitarias.
Todo sucede, para colmo, en la semana en que el radicalismo santafesino decidió romper con el socialismo el Frente Progresista, tras una década de victorias electorales, para ir con Cambiemos. Les dieron un pase, pero creen que el Gobierno no les devuelve la pared.


















