En un documento que fue dado a conocer en horas de este lunes, Francisco afirmó que ayudar a los pobres debería ser tan importante como luchar contra el aborto, además de criticar indirectamente a los grupos internos más conservadores de la Iglesia que conspiran contra él.

El Papa argentino escribió que nuestra defensa de los inocentes no nacidos debe ser clara, firme y apasionada porque está en juego la dignidad de la humanidad, que es siempre sagrada”. El Papa agregó que “igualmente sagradas son las vidas de los pobres, aquellos que ya han nacido, los desamparados, los abandonados y los desfavorecidos, los débiles y los ancianos expuestos a refugiarse en la eutanasia, las víctimas de tráfico de personas, nuevas formas de esclavitud, y todo tipo de rechazo”.
En un ataque directo a los ultraconservadores de la Iglesia, que agitan una abierta campaña de contestación al pontífice y hasta lanzan amenazas de un cisma, Francisco considera “nocivo e ideológico el error de quienes viven sospechando del compromiso social de los demás, considerándolo algo superficial, mundano, secularista, inmamentista, comunista y populista”.
En otro pasaje contra sus enemigos tradicionalistas en la interna de la Iglesia de 1.300 millones de fieles, el Papa argentino criticó a quienes “lo relativizan como si solo interesara una determinada ética o una razón que ellos defienden”.
También se manifestó en contra del consumismo con las siguientes líneas: “El consumismo solo empacha el corazón, puede brindar placeres ocasionales, pero no gozo”. El Papa advierte que “el consumismo hedonista puede jugar una mala pasada”. Apunta también contra “el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual” que “pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos”.
Otra reflexión de Francisco señala que “las constantes novedades de los recursos tecnológicos, el atractivo de los viajes, las innumerables ofertas para el consumo, a veces no dejan espacios vacíos donde resuene la voz de Dios”.

















