
19 personas murieron a causa del vuelco de un colectivo de la empresa Turbus en Mendoza. Alejandro Gullé, procurador de la Corte Provincial, informó que el micro circulaba a alta velocidad y que el tacómetro (instrumento que indica la velocidad en revoluciones por minuto) quedó trabado en 100 kilómetros por hora, cuando la máxima en la zona de los Horcones es de 40. Ambos choferes se encuentran detenidos en la comisaria 11 de Luján.
Desde la empresa anunciaron que tiene “un centro de control donde todos los buses que están en carretera están monitoreados por GPS, tenemos una luz verde por cada uno y ahí controlamos que no pase los 99 kilómetros por hora; lo que sí no podemos saber es que en ese tramo haya superado el máximo permitido, pero colaboraremos con todo lo necesario para investigar lo ocurrido”. Mientras que sobrevivientes declararon a los medios que en ningún momento sonó la chicharra, ni se prendió la luz roja que informa que se excedió el límite de velocidad.


















