Los policías e investigadores que llevaron a cabo el allanamiento al departamento Cristina Fernández de Kirchner en el barrio porteño de Recoleta, dieron con un detalle que les llamó la atención.

Uno de los funcionarios a cargo del operativo declaro a La Nación que “El vestidor tiene la puerta blindada”. Al igual que en el resto del inmueble, no había nada de valor: ni dinero ni joyas. Sin embargo este hallazgo resultó una sorpresa que desconcertó a aquellos que participaron del trabajo realizado el pasado miércoles, por orden del juez federal Claudio Bonadio.
Fueron en total 13 horas de allanamiento en las que se revisaron paredes, techos y pisos con el objetivo de buscar elementos de prueba y “corroborar” las declaraciones reunidas en la causa. Finalmente la policía no secuestró nada en el departamento, que no estaba ocupado.
Se usaron escáneres y boroscopios, que son accesorios para ver a través de pequeños huecos. “Los operativos fueron muy largos porque había que mover muebles y revisar todo con mucho cuidado”, explicaron fuentes que conocían lo que pasaba en el allanamiento.



















