
Tras la reciente derrota frente a Belgrano y la suspensión de Joaquín Mosqueira, el entrenador de Unión, Kily González, se enfrenta a decisiones cruciales para mantener el rumbo en la Copa de la Liga Profesional y la lucha por la permanencia. Necesita ganar el sábado ante su gente si quiere seguir con vida en la máxima categoría del fútbol argentino.
Con Mosqueira fuera por una fecha por la exagerada expulsión recibida ante el Pirata, González evalúa diversas alternativas para reorganizar el mediocampo. Franco Pardo podría jugar como ingresó ante Belgrano de volante central, o bien Tiago Banega puede volver a ocupar su lugar en el equipo titular, como lo hizo en Santiago del Estero frente a Central Córdoba. Asimismo, el entrenador contempla la posibilidad de un cambio de sistema táctico, con Pardo en lugar de Mateo Del Blanco, configurando un 4-4-2.
En cuanto al frente de ataque, surge una vez mas la incógnita sobre la dupla de delanteros, tal como viene sucediendo en los últimos partidos del equipo. Nicolás Orsini se mantuvo en el once titular, pero Jerónimo Domina mostró destellos de intensidad en su ingreso ante Lanús. La competencia entre ambos genera demasiada incertidumbre en los hinchas sobre quién será el que acompañará a Morales en el próximo encuentro contra Tigre. Gonzalez debe apostar entre la experiencia o las ganas de un juvenil.
La opción de Enzo Roldán, que reflotó en las últimas horas debido a una historia de instagram publicada por el propio volante, debemos informar que es menos probable debido a la necesidad de recuperación física y futbolística, pero aún así, no se descarta por completo. La decisión final dependerá de la respuesta del jugador en los entrenamientos y las evaluaciones médicas.
Estas decisiones estratégicas se tornan cruciales para Unión, ya que enfrentará a Tigre en un partido determinante para su posición en la tabla y su lucha por la permanencia en la Primera División.




















