
“Prestar el servicio eléctrico en una jurisdicción con más de 110.000 km2, operar y mantener más de 20.000 kilómetros de líneas rurales, depara superar este tipo de dificultades”, aseguraron desde prensa de la Empresa Provincial de Energía sobre su trabajo de estos días en el norte provincial.
Camiones despistados que debieron ser socorridos por tractores, camionetas empantanadas y hasta el uso de Unimog para entrar en los caminos anegados fueron algunas de las circunstancias que debieron superar los operarios para normalizar las líneas.

En el departamento 9 de Julio, donde llovió más de 200 milímetros en pocas horas, trabajaron a destajo para hacer un buen trabajo el viernes 11. Lo mismo sucedió en diferentes regiones de la Provincia.

Para colmo, mientras gran parte de la planta de trabajadores de la EPE estaba ocupada en el noble trabajo de llevar tranquilidad en un norte provincial complicado con la situación meteorológica, debieron sufrir la manipulación y el incendio de cables subterráneos de media tensión en la ruta 168, sobre la Bajada Di Stéfano que alimenta el corredor de la costa.

La EPE realizó esta semana un trabajo incesante para normalizar el tendido eléctrico en el norte provincial. El esfuerzo debe ser reconocido.



















