Resulta impensado lo que vivieron los hinchas sabaleros que viajaron a acompañar a su equipo a la gran ciudad de San Pablo y todavía, habiendo pasado tres días de aquel partido histórico, se los puede ver llegados y llegando del viaje con una sonrisa interminable que difícilmente se les borrará de su mente con el paso del tiempo.

Es que como coloquialmente se dice ¨se les dio todo¨. Viajaron a San Pablo en auto, colectivo y avión cantando, se encontraron con 5 mil almas sabaleras en el emblemático e imponente estadio Morumbí donde pudieron ver a su equipo ganarle a uno de los poderosos de américa y se volvieron festejando y gritando el gol de Fritzler hasta en las alturas, literalmente.