
Esta vez no fueron cuadernos, pero otro chofer complica al kirchnerismo y ayuda a desentramar la maraña de corrupción K. Se trata de Claudio Belizan, un ex empleado del empresario Mariano Martínez Rojas.
El hombre reconoció ante la Justicia que que transportaba “muchos millones” en bolsos y hasta aportó fotos que acompañaron su relato: “Se contabilizaban los bultos”, precisó. Además, aportó fotos que sacó a modo de registro de los hechos.
Con la confesión y las pruebas de Belizan, le permitió al juez en lo Penal Económico, Gustavo Meirovich, descubrir una parte de la causa denominada “Mafia de la Aduana”.
“El dinero era transportado del Banco Nación se iba a la Bolsa de Comercio con un auto y con otro auto se iba a la cochera del Hilton que tenía conexión con una financiera que se conectaban por un túnel”, detalló.
En ese marco, el exchofer admitió que decidió sacar fotografías y posteriormente realizar la denuncia porque le perdió “la confianza” a quien era su jefe. “Me daba cuenta que algo estaba mal y podía perjudicarme con esta gente, yo sólo trabajé no me involucré. Por recomendación de mi madre creí que era buena gente”, sentenció al hacer alusión a Martínez Rojas y a Malek Fara, quien se presentaba como socio del empresario.
Belizan trabajó para Martínez Rojas desde octubre de 1014 a agosto 2015. Por su denuncia está detenido su exjefe y además se desbarató una organización que se calcula que recaudó 300 millones de dólares entre 2012 y 2015.


















