En el 2011 Marcelo Gallardo daba sus últimos pasos adentro de una cancha de fútbol y Gonzalo Bueno los primeros. Se cruzaron en Nacional de Uruguay. Luego el “Muñeco” se transformó en el entrenador del equipo del vecino país y le tocó dirigir al delantero que hoy defiende la camiseta de Colón y que en la noche del viernes, siete años después, se transformó en su verdugo.

El equipo de Gallardo llegó a Santa Fe con una racha histórica de 32 partidos sin perder. Pero Eduardo Domínguez tenía un plan perfecto para arruinarle el invicto: lo puso en el segundo tiempo al delantero uruguayo que aprovechó una de las pocas situaciones que tuvo el Sabalero para hacer el único gol de la noche.

Bueno tiene 25 años y pasó por varios clubes. A mediados del 2013 se fue al Krasnodar de Rusia y dos años después volvió a Nacional. Tras un posterior paso por Portugal y por Estudiantes de La Plata, volvió a Uruguay para jugar en Defensor Sporting, según rememoró el diario Olé.

Llegó a Colón este año y ya tiene un dato particular: le hizo gol tanto a Boca como a River en la única oportunidad que enfrentó a ambos con la camiseta rojinegra.

Sobre Gallardo, dijo tras el partido: ”Es el entrenador que más me marcó en mi carrera y que me ayudó a crecer. Vengo con muchas ilusiones de hacer las cosas bien en el fútbol argentino”.