
Pablo Trionfini tenía 39 años, una hija y estaba a la espera de otra. Se había separado en malos términos de una pareja, pero ya había rearmado otra relación. Pero el domingo por la madrugada, según la línea que investiga la policía, se había cruzado en el camino de Agustina, una nena de 17 años que salía del boliche Teos, en Esperanza, y habría sellado su destino.
Según creen los investigadores, la subió a su Renault 21 y luego la habría asesinado. El cuerpo de la joven apareció semi enterrado entre las malezas a pocos metros de la casa del hombre que se suicidó el domingo por la noche, antes de que los investigadores llegaran a su casa para allanarla.
Sin embargo el domingo, Trionfini habría subido un último y escabroso mensaje a Facebook. Habría cambiado su estado a “Comprometido”. Horas después dejaría de vivir y horas antes habría asesinado a la chica.

La hipótesis más firme de la policía esperancina y la fiscal es que habría provocado la muerte de Agustina, la joven de 17 años que salía de bailar del boliche de Esperanza y nunca pudo volver a su casa.



















