Fue un acto atípico el de este 20 de junio en Rosario. El presidente fue hasta la ciudad que es cuna de la bandera, pero no dio su discurso en el monumento, como es habitual, sino en un club. Y no hizo referencias a la patria, sino que en una breve alocución de siete minutos, lanzó fuertes críticas a Hugo Moyano.

Eso generó el enojo del gobierno socialista, por lo que sintieron como un desplante. “Es un Club. Le llegó $58.000 de gas. Hacen tortas y comidas para pagarla. El gobierno de Santa Fe subsidia la energía eléctrica. Los chicos y maestras esperaron desde las 8. No sabían  que iban a un acto partidario”, dijo la ministra de Producción, Alicia Ciciliani. Y terminó: “ Duele Argentina. Nos merecemos otro Estado”.

Críticas parecidas hicieron algunos periodistas. El rosarino Luis Novaresio escribió: “El presidente, en el día de la bandera, va a la Rosario en la que Belgrano enarboló el pabellón, pero evita ese lugar en pleno Monumento y elige hacer un discurso de campaña como candidato en un club con niños y adolescentes”. Y Mauricio Maronna completó: “Macri no nombró ni una vez a Belgrano, pero sí nombró un montón de veces a los Moyano. Qué loco todo”.