El clásico entre Newell’s y Central por los cuartos de final de la Copa Argentina sigue sin tener fecha y sede definidas, aunque en las próximas horas se avanzó en una dirección: será afuera de Rosario y a puertas cerradas.

La negativa de las autoridades de Santa Fe y de la Asociación del Fútbol Argentino habrían terminado de inclinar la balanza en este sentido. El pedido del Concejo Municipal de la ciudad que tuvo el aval del intendente, José Corral, fue otro factor importante para que no se juegue en la capital provincial.

Para agregar más confusión, Superliga programó para el miércoles 24 de octubre el cotejo postergado entre Estudiantes y Newell’s. Y el lunes 29, la “Lepra” recibirá a Argentinos Juniors por el campeonato.

En consecuencia, parece imposible que jueguen en el presente mes porque el próximo miércoles 17 está descartado y el 31, también.

Si bien todavía siguen las negociaciones (la confirmación oficial sería entre mañana y el lunes), una de las fechas posibles es el miércoles 24 por la tarde y el estadio, el de Lanús.

La responsabilidad es de todas las partes, pero especialmente de la organización que debió haber fijado la fecha, el estadio y la hora antes de conocerse la clasificación de Central para que no se generen tantas idas y vueltas.

Tiempo hubo y de sobra, porque Newell’s había conseguido la clasificación el sábado 8 de septiembre y Central recién jugó el pasado miércoles 3 de octubre. Un papelón más de nuestro bendito fútbol argentino.