
Una guerra mediática dio un paso más: preocupante. Es que la periodista Amalia Granata se cruzó con el abogado de Andrea del Boca, Juan Pablo Fioribello y se lanzaron fuertes acusaciones, pero todo se desmadró cuando la periodista recibió una fuerte imagen que la dejó paralizada.
Todo comenzó tras las declaraciones de Anna Chiara, la hija de Andrea del Boca, contra su padre Ricardo Biasotti. Amalia Granata fue novia del financista y actualmente mantiene una relación de amistad, es por eso que decidió salir a defenderlo públicamente.
Pero el abogado Fioribello la atacó: “Vemos a estas chicas que tienen un pasado un poco flojos los elásticos de la bombacha hablando y opinando de la vida de los demás argentinos, cómo tienen que educarse, cómo tienen que vivir, qué ética y moral tienen para juzgar si una chica de 18 años sufrió las cosas que tuvo que sufrir”, aseguró el representante legal de Andrea del Boca. E inició la guerra.
Pero todo parecía ir por los carriles mediáticos hasta que una foto desarmó a la periodista santafesina Fioribello le habría mandado una foto junto a la hija de Granata, Umma, en la que se los ve sonreir. Eso fue demasiado: lo sintió como que el asesor legal podía llegar hasta lo más íntimo de su vida, según contaron en Los Ángeles de la Mañana.

“Es un misógino, violento y machista”, dijo Granata en ese programa de Canal 13. Y completó: “No es amigo de mi novio. Es conocido. Los padres de él viven en el mismo country que nosotros y él va al country. No nos pidió disculpas, pero yo tengo mucha información sobre él”, agregó la periodista. La batalla mediática parece haber escalado a otro nivel.


















