La primer muerte se registró ayer por la tarde en una vivienda ubicada en Ángel Casanello al 3400. Allí, David Nahuel Molina, de 23 años, estaba entrando su auto a la cochera, cuando fue sorprendido por un delincuente que se acercó armado y le disparó.
Las balas le impactaron en la zona del abdomen y glúteo. Una vez en el Hospital Cullen, los médicos intentaron salvarle la vida, pero debido a la gravedad de las heridas, falleció alrededor de las 18.
El caso se encuentra en manos del fiscal de turno, André sMarchi, y se sospecha de un crimen en situación de robo. Aún no hay detenidos.
La segunda muerte es la de otro hombre en inmediaciones del Cementerio Municipal. Se trata de una persona de 38 años, que había sido baleado en un confuso episodio, y falleció en el Hospital Cullen minutos después de haber ingresado a la guardia.
El tiroteo ocurrió en Agustín Delgado y Estrada, detrás del Cementerio Municipal. Sus propios familiares lo habían trasladado en moto al Hospital Iturraspe, desde donde fue derivado en una ambulancia del SIES 107 al nosocomio de Avenida Freyre.
Al llegar al hospital constataron que tenía una herida de bala a la altura de la cadera, que le causó una gran hemorragia, y el desenlace fatal.
Sus familiares aseguran que fue herido en un intento de robo. Delincuentes habrían intentado quitarle las zapatillas.




















