
Estudiantes campeón de la Copa Argentina. Como tantas otras veces en una historia que no deja de ensancharse desde que en 1967 se convirtió en el primer equipo en romper el dominio de los “cinco grandes”. Y lo hizo a su manera. Sin mayor lucimiento pero con la contundencia que se necesita para ganar finales cerradas, incluso en las que el rival -un muy digno Defensa y Justicia– es superior en varios pasajes del partido.
Un gol de Guido Carrillo fue suficiente. Después de 13 años de sequía, el León platense volvió a rugir en la noche que decían adiós dos leyendas como Mariano Andújar y Mauro Boselli, y Eduardo Domínguez se convertía en el primer ganador doble de Copa Argentina, como jugador (con Huracán) y ahora como entrenador. Como para que la fiesta fuese completa. Así, volverá en 2024 a la Copa Libertadores, que lo tuvo varias veces como gran protagonista: no por casualidad fue campeón en cuatro ocasiones.
El muy colorido espectáculo de luz, sonido y pirotecnia que antecedió al fútbol, sumado al que ofrecen nuestros hinchas cuando se les brinda la posibilidad de compartir las tribunas de un estadio, tuvo continuidad inmediata en el frenesí inicial del partido. Presionó arriba y robó la primera pelota el Pincha; respondió enseguida con la misma moneda el Halcón, al que un fuera de juego de Santiago Solari le privó de dejar mano a mano a Nicolás Fernández con Andújar.
¡EL PINCHA ABRIÓ EL MARCADOR!
A los 54', Carrillo puso el 1-0 en la final ante Defensa. #CopaArgentinaEnTyCSports pic.twitter.com/6iPcyoDimd
— TyC Sports (@TyCSports) December 14, 2023
Así y con el partido consumado, volvió a levantar un título Estudiantes, 13 años después del último. Un trofeo más para su nutrida y selecta vitrina. Con más corazón que juego, con el oficio que parece estar bordado junto al escudo, fiel a una historia forjada a base de contundencia y efectividad. La Copa Argentina se quedó en La Plata, y no hay objeción posible.
El Barba ganó dos títulos en los últimos dos años. Sacó campeón al sabalero y ahora al pincha. Así sigue demostrando ser un entrenador con todas las letras y pinta para cosa seria.























