El 8 de marzo de 2017 mujeres de (al menos) 55 países se unieron en un reclamo global y elaboraron sus consignas. Ya no sólo se trató de políticas públicas para frenar los femicidios sino que la idea fue dejar expuestas las otras formas de desigualdad y violencia cotidiana que viven las mujeres. El color del paro se unificó en el violeta.

Algunas de estas consignas: frenar el acoso callejero, mostrar la desigualdad salarial entre hombres y mujeres, las consecuencias de tener que salir a trabajar y además ocuparse de casi todo el trabajo en casa. En esa primera edición, sin embargo, la despenalización y la legalización del aborto no fue la petición mas resonante.
Mañana, en cambio, el violeta se mezclará con el verde, que es el color de los pañuelos de la Campaña Nacional por el Derecho al aborto legal, seguro y gratuito. De este modo el aborto estará en el centro de la escena argentina.
Aborto

La presión social fue tal que el gobierno dio luz verde para habilitar el debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo. Ayer se presentó el proyecto de ley por séptima vez, aunque el contexto es muy diferente al de otros años (entró con 71 firmas de diputados).
Se espera que el #8M haga más presión para el inicio de lo que, se cree, será el debate del año. El eje no es “aborto sí o no” sino mostrar que la mujer que está dispuesta a abortar lo hace como sea, aunque eso implique provocárselo con una sonda o un tallo y terminar muerta por una infección. Se busca que se despenalice, para que no vayan presas, y que se legalice, para que se convierta en un tema de Salud Pública.
Femicidios

Aunque la indignación y la conciencia por los femicidios ya se instaló en la agenda, los asesinatos de mujeres -mayormente cometidos por sus parejas o sus ex- no disminuyeron. Sólo en las primeras dos semanas de este año, hubo 13 femicidios.
Brecha de género

La idea de que las mujeres hagan un cese de tareas es mostrar el valor del trabajo de las mujeres en la producción y cuestionar lo que se conoce como “la brecha de género”: se calcula que una mujer cobra el 27% menos que un hombre aunque haga el mismo trabajo. En el mercado informal, la brecha es aún más grande.
“Eso que llaman amor es trabajo no pago”

Otro de los ejes del #8M será poner en evidencia la carga que significa para las mujeres el “trabajo doméstico no remunerado”. Es decir, la creencia de que a las mujeres les toca, por ser mujeres, cuidar a los chicos, a los adultos mayores, cocinar, limpiar. Según datos del INDEC, las mujeres destinan el doble de tiempo a hacer las tareas domésticas y de cuidado que los hombres.
Mujeres trans
Dejar de ser “invisibilizadas” fue un reclamo que las mujeres trans venían sosteniendo. Especialmente porque los femicidios hablan de mujeres biológicas, no de quienes se autoperciben mujeres. Este año, la bandera central dirá, entre otras cosas, “Paro de mujeres, lesbianas, travestis y trans”. El objetivo es que también se repare en los “travesticidios” o “transfemicidios”, que son los crímenes de odio contra las mujeres trans.
Fuente: Infobae


















