El 30 de enero, el narco paraguayo Miguel Antonio Ferreyra Vera (31 años) se había fugado de la Alcaidía de Vera, donde estaba preso desde 2016. Pero anoche, en un control policial en la Ruta 19, fue atrapado nuevamente.
Sobre la altura del peaje de Frank, kilómetro 20 de la Autovía 19, personal policial realizaba un Operativo de Verano, cuando detuvieron a un Volkswagen Polo, modelo 2000, donde viajaban tres hombres y una mujer.
Allí, el personal al mando del sub Jefe de la UR 3 pidieron los papeles del vehículo y los documentos de los ocupantes, notando un nerviosismo particular en uno de ellos, que alegaba haber perdido el DNI. El resto se identificó sin problemas. Los otras tres personas que iban en el auto eran Rubén Martínez Vera, quien conducía, Francisca Godoy y Francisco Rubén Galeano. Todos de nacionalidad Paraguaya.


El nerviosismo fue en aumento. Mientras la policía insistía en identificar al ocupante que no llevaba DNI, los ocupantes del vehículo se deshacían en explicaciones: una de ellas, que fueron a visitar a un pariente en San Francisco. Finalmente el sospechoso ofreció dinero a los policías para ser liberado del control. Tras esa situación irregular, los uniformados lograron la confesión: se trataba de Miguel Antonio Ferreyra Vera, quien se había escapado de la Alcaidía de la UR IX de Vera a finales de enero.
Inmediatamente las cuatro personas que iban en el vehículo fueron detenidas y trasladadas a la comisaría cuarta de Frank. Se secuestró el vehículo y el dinero que trasladaban y se inició una causa por tentativa de cohecho.
Para el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, era una cuestión personal. Tras la fuga de Ferreyra Vera había analizado que “el ministerio fallo”. Y había completado: ““no sólo en la custodia de este detenido federal, sino también en llevar adelante un operativo importante que no le permita el desplazamiento por la provincia de la manera que se dio”. Finalmente 19 días después fue recapturado.