Un multitudinario equipo de rescate busca desesperadamente a un grupo de 12 chicos y su entrenador de fútbol, atrapados en una cueva inundada. Tailandia se encuentra conmovida por la desesperante situación, que se agrava con el correr de las horas.

Submarinistas del ejército tailandés sondeaban el fondo de la cueva, donde el agua alcanzó en algunos partes hasta cinco metros de altura debido a las fuertes lluvias del monzón de los últimos días.

A pocos metros del lugar, los padres algunos de los 12 niños atrapados pasaron la noche en pequeñas tiendas en un terreno fangoso frente a la cueva de Tham Luang, situada en el distrito de Mae Sai,en el norte de Tailandia, cerca de la frontera con Birmania.

Otros organizaron plegarias. “Hijo, vine a buscarte”, decía llorando una de las madres. “Recé a Dios por ellos, pero en mi corazón sé que van a sobrevivir“, dijo el padre de uno de los niños.

Se cree que el grupo de 12 chicos de entre 11 y 16 años, miembros de un equipo de fútbol, y su entrenador entraron el sábado en la cueva para refugiarse del mal tiempo.



















