Se trata de Jorge Castillo, el “rey” de la Salada, quien el 21 de junio cumplió un año tras las rejas en la Alcaidía departamental N° 3 de La Plata. La justicia lo procesó por liderar un grupo armado que alquilaba miles de puestos callejeros, amenazaba a feriantes, robaba mercadería, impedía el paso de colectivos para potenciar el negocio de las combis truchas y se enfrentaba con otros grupos en una guerra que dejó cinco muertos en un año.

También está acusado de intentar matar a uno de los policías que allanó su lujosa mansión de Luján.

“Soy un secuestrado político”, dice Castillo en referencia a sus imputaciones. Yo no cometí ningún delito. Me lo fabricaron, no lo niego. Les falta decir que maté a Kennedy (el ex presidente de Estados Unidos, John F.), dijo en una extensa nota con Clarín.

Castillo presume de una habilidad: hacer negocios sin plata. Dice que así fundó la feria Punta Mogote, se convirtió en el referente mediático de La Salada y construyó su fortuna.

El “rey” de La Salada cuenta que gracias a la cárcel bajó 40 kilos, con una dieta en base a semillas de lino, chía, quinoa y sésamo. “Le tengo que agradecer a (Cristian) Ritondo, porque yo iba a explotar. Es mucho más competente que Cormillot. Yo en mi casa no podía bajar ni 50 gramos”, dice. En su celda también volvió a leer un libro después de muchos años. Así aprendió a hacer cerveza artesanal. Ya sembró la cebada y eligió el nombre de la marca: “Pabellón 4”.