
Una imprudente declaración del Secretario General de ATE Santa Fe, Jorge Hoffmann, descolocó a todos mientras se discuten las paritarias docentes. Hablando en una entrevista sobre el aumento, y el contexto nacional, donde se ofrecen similares o menores aumentos que en Santa Fe, el dirigente respondió con dureza: “Si (el gobernador Miguel Lifschitz) no puede, que se vaya”. Y no quedó allí: “Pido disculpas por la crudeza, pero acá vivimos en democracia”, sentenció.
La justificación sonó tan extraña como el pedido de que Lifschitz diera un paso al costado. Vivir en democracia, en el 2018, no conlleva pedir la cabeza del mandatario provincial, amén de que no se acuerde el número de una paritaria. La democracia, por el contrario, es representativa desde la república romana hasta la fecha, por lo tanto implica tener quien gobierne a pesar de no estar de acuerdo con sus decisiones.
Hoffmann no lo sintió de esa manera en la entrevista realizada en Santa Fe Directo, este jueves por la mañana:
– ¿Tiene margen para sacar los pies del plato Santa Fe, en un contexto nacional donde otros gobernadores están dando porcentajes más altos?, preguntó el periodista.
- Bueno, yo diría que si no puede, que se vaya. Pido disculpas por la crudeza, pero acá vivimos en democracia, una provincia que además tiene sus cuentas públicas sanas, aseguró el secretario de ATE.
“Se le salió la cadena”, dicen en el entorno de Lifschitz. Y recuerdan: “Es extraño porque Hoffmann era uno de los primeros que se levantó de la mesa diciendo que le cerraba la oferta”. La respuesta del secretario general de ATE fue que “desde las bases” pidieron un mejor acuerdo y por eso se habría retractado. “Consiguieron el 18 en dos pagos, no en tres, y con la cláusula gatillo, está muy bien”, alientan en la Casa Gris, para cerrar el diálogo de una vez.
El gobernador adelantó el miércoles 28 que continuará el diálogo con los gremios, pero aclaró que “no habrá una nueva oferta” salarial. Y ratificó que otorgará por decreto la suba salarial del 18 por ciento, en dos veces y con cláusula gatillo, a los empleados públicos de Santa Fe.



















Esa es la razon. De que se sorprenden? Los afiliados a ATE creemos que nos defiende a nosotros? Ni en pedo. Quiere generar una cierta sensación de desagrado/disgusto entre los trabajadores. Claro que no nos alcanza la guita, pero debiera pensarlo cada fin de año cuando aprieta para meter 1000 personas en educación y salud