Se trata de un joven de 22 años de la ciudad de Birmingham (centro Inglaterra), un hombre de 32 años de Powys (Gales), otro de 24 años de Ipswich (este de Inglaterra) y un cuarto de 24 años de Northampton (norte de Inglaterra), añadieron las fuerzas del orden.
Los cuatro fueron arrestados como parte de una “operación de inteligencia”, pero que no supone una “amenaza para la seguridad de la población”, indicó la Policía, descartando que existiese peligro inminente de atentado.
Acción Nacional se convirtió en diciembre de 2016 en la primera organización de ultraderecha prohibida en el Reino Unido por su carácter “terrorista”. La ministra de Interior, Amber Rudd, justificó entonces la medida porque se trataba de una formación “racista, antisemita y homófoba que atiza el odio, glorifica la violencia y promueve una ideología vil”, según indicó el diario The Guardian.
En el último año y medio, el Reino Unido vivió dos atentados de extrema derecha: el asesinato de la diputada laborista Jo Cox en junio de 2016, y el atropello con una furgoneta de un grupo de musulmanes que salía de una mezquita de Londres, en el que murió un hombre y varios resultaron heridos.
Acción Nacional alabó entonces el asesinato de Cox. En su cuenta en Twitter, el grupo defendió “el sacrificio” hecho por Thomas Mair, el hombre que asesinó a la diputada a balazos y cuchilladas el 16 de junio, una semana antes del referéndum británico sobre la pertenencia a la Unión Europea, y que fue condenado a cadena perpetua por su crimen.
El grupo también desfiló detrás de pancartas que decían “Hitler tenía razón”. El lema de su página web era “Muerte a los traidores, libertad para Gran Bretaña”. Esa frase fue la respuesta que dio Mair cuando le preguntaron su nombre durante el juicio por el asesinato de Cox.




















