
Falta poco para el Mundial de Rusia. La ansiedad va en aumento. Pero a veces eso significa quedarse sin fútbol local y un fin de semana sin partidos es uno diferente. Por eso los días que faltan para volver a ver a Unión y Colón se tachan como hacen los presos con las jornadas para recuperar su libertad.
El primero de los dos será Unión: dentro de siete días, el sábado 31, se enfrenta a San Martín de San Juan en el 15 de abril. “Quedan siete finales”, es lo que más se repite en Casasol, durante cada entrenamiento del equipo de Leo Madelón. El Tate está en zona de copas, con serias chances de entrar a la Libertadores si las cosas se hacen bien. Por eso el parate tiene de bueno el descanso, pero algo malo: no frenar con el envión ganador que pegó el Tate.
Colón tiene que esperar hasta el mes que viene para volver a jugar. Porque será el que cierre la fecha 21 de la Superliga, el 2 a las 21.15, en Mendoza frente al siempre complicado Godoy Cruz. El desafío es el mismo que el de Unión: clasificar a alguna copa. El sabalero tiene 31 puntos, tres menos que su rival, y está noveno en el torneo.
Mientras tanto, habrá que conformarse viendo fútbol de Selección. Y esperar una semana más para alentar al equipo de sus amores.























