
El 10 de enero, Brian Fernández tuvo una alegría muy particular. Le entregaron un vehículo de lujo, que él se encargó de mostrarlo en sus redes: “Que sea 2020 toda la vida”, dijo y mostró su flamante Mercedes Benz Glc 300.
En poco tiempo, el jugador no sólo cumplió el sueño de jugar en el club de sus amores, Colón, en donde debutó días antes de comprarse la increíble camioneta, sino que también se había dado un lujazo para moverse por la ciudad.
“Un antojito” escribió el jugador junto a la foto: un vehículo de unos 150 mil dólares. Brian es fanático de los autos. En París se mostró a bordo de una Ferrari, eso sí, escuchando cumbia para no olvidar sus raíces.

Pero la camioneta fue protagonista de varios conflictos: en abril, en plena cuarentena, se la sacaron por andar sin autorización por Desvío Arijón. Y ahora, este viernes, se destruyó completamente luego de que un amigo suyo volcara. El jugador no iba arriba: estaba entrenando junto a su suegro.


















