Si Leo Messi fuese un auto sería, sin dudas, un fórmula 1. Es más rápido, preciso y letal que cualquiera de sus colegas. Pero como los súper autos de carrera no están permitidos para andar en la vía pública, el mejor jugador del mundo se tiene que conformar con otra máquina para transportarse, aunque no está nada mal.

Tanto Messi como los mejores jugadores del mundo suelen moverse en los mejores autos que existen. Y un detalle: muchos son regalados por las mismas marcas para que les sirva de publicidad.

El jugador de Barcelona anda por las calles de la hermosa ciudad española en una Audi SQ7 de 435 CV, un modelo que no está en Argentina pero que valdría más de 200 mil dólares. 

La misma camioneta conduce su compañero de la defensa, Gerard Piqué.

Su rival, Sergio Ramos, conduce un Audi A8 50 TDI quattro tiptronic, color negro mitos, otro vehículo que no llega a Argentina pero que con comodidad escalaría los 100 mil dólares. Pero también cuenta con una gran colección y en los últimos tiempos ha tenido dos grandes adquisiciones, un Aston Martin y un Mercedes Benz GT S AMG que compró para celebrar su renovación con el Real Madrid.

Karim Benzema, el futbolista francés y el delantero del Real Madrid conducen Audi Q8 50 TDI quattro tiptronic de color gris daytona.

Otro de los jugadores que posee no sólo un auto lujoso, sino toda una colección envidiable es la del futbolista portugués Cristiano Ronaldo. El delantero de la Juventus posee un garage de lujo entre los que están marcas como Rolls-Royce, Maserati, Porsche, Ferrari, Lamborghini, Bugatti y más, en los que Cristiano pudo haber gastado cerca de $7.5 millones de euros. Nada mal.