
El crimen de Rubén Mendoza no generó tanto impacto en la opinión pública, pues su cuerpo se encontró apenas unas horas después del de Diego Román, el nene de 12 años apuñalado más de 30 veces en Recreo. Pero este joven también fue asesinado de un modo cruel, ahogado en el Río Colastiné.
Por eso, familiares y vecinos de Colastiné Norte, donde vivía Rubén, cortaron este viernes la ruta 1, a la altura del primer semáforo, con la intención de que su reclamo se visibilice. Quieren que se haga justicia por el chico que había desaparecido el sábado 29 de junio y fue encontrado el primer viernes de julio en el río, con sus pies atados.
Por el corte de tránsito hubo demoras en la entrada y salida de Colastiné y toda la zona costera en la siesta del viernes, pero luego despejaron el camino.

El cuerpo de Rubén fue encontrado por vecinos, que lo vieron cerca de la costa, a la altura de la calle Los Ibirá Pitá. Llamaron a la policía que comenzó a trabajar y notó que había algo más en aquella muerte: tenía los pies atados, golpes en la cabeza y había estado en el agua aproximadamente 72 horas. Por eso es investigado como un homicidio por el fiscal Andrés Marchi, de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación. E incluso no se descarta algún móvil que tenga que ver con drogas.

“Tenía problemas con las adicciones”, dijeron los familiares, quienes también aseguraron que “no era la primera vez que se iba de la casa”. Pero nadie imaginaba encontrarlo muerto, a pocas cuadras de su casa, en Colastiné Norte, sobre el kilómetro 3,5 de la ruta 1.




















