Javier Correa sentenció el gran triunfo ante Racing y la clasificación del Sabalero a la Copa Sudamericana 2019. La peleó, corrió, se anticipó a los defensores y pateó cruzado. Enmudeció al Cilindro de Avellaneda con el tercer gol de Colón.

Lo que llamó la atención, fue que el delantero no festejó su tanto. Se hizo a un costado, pero sin expresar un gesto de alegría. Sobre todo por lo que significaba el 3 a 1, Colón se aseguraba la séptima participación en un torneo internacional y en lo personal volvía a marcar en el arco rival.

En Córdoba comenzó a circular la versión que Correa no gritó el gol porque con el triunfo del rojinegro santafesino, Talleres ingresó a la Copa Libertadores y el jugador es hincha de Instituto. Es más, debutó en La Gloria y es el goleador histórico de las inferiores del club.

El atacante sabalero aclaró la situación en declaraciones al diario Mundo D, el deportivo de la Voz del Interior y explicó: “¡Mirá si voy a pensar en Talleres! No lo grité al gol porque mi papá es hincha de Racing de Avellaneda. Le he conseguido varias camisetas de rivales… Es fanático. Cuando jugaba en Godoy Cruz le hice un gol a Racing y casi me mata. Ni sabía lo de Talleres. Yo quería ayudar a mi equipo, que nos jugábamos clasificar a la Copa Sudamericana. Después caí y mis amigos de Talleres me agradecieron, ja. Son cosas del fútbol, folklore nomás”, cuenta Javier.

El plantel de Colón quedó licenciado y Eduardo Domínguez continuará al frente del equipo, aunque todavía no se hizo oficial por el club sabalero.

“Kity”, como lo apodan sus conocidos, está de vacaciones en su ciudad natal, en el barrio Remedios de Escaladas. Disfruta del tiempo libre con su familia y amigos.