Un equipo de científicos de la NASA arribó a a nuestro país en junio para observar el misterioso asteroide MU69 y así explorar los límites del sistema solar. Hoy, los expertos de la agencia espacial estadounidense llegaron nuevamente al país, pero esta vez tienen un nuevo objetivo.

El pasado 25 de octubre, una importante delegación de especialistas aterrizó y ya trabaja en Tierra del Fuego. La visita se enmarca dentro de uno de los proyectos más relevantes: el programa IceBridge, que por primera vez hace base en una ciudad argentina. Ushuaia fue el lugar elegido como el epicentro de la misión.
IceBridge es el estudio aerotransportado más grande del hielo polar que existe en todo el globo. Está orientado a estudiar y comprender el comportamiento de glaciares y capas de hielo en el continente antártico, mediante la recopilación de datos y parámetros relacionados con el cambio climático, como por ejemplo, el espesor de la plataforma.

Su objetivo es proporcionar una visión anual de múltiples instrumentos sobre el progreso de las características rápidamente cambiantes del hielo de Groenlandia y la Antártida. Ambas áreas son exploradas una vez por año. En el caso del hemisferio norte la prospección fue a fines de marzo.
Se trata de una operación que comenzó en 2009 y está prevista que continúe hasta 2020, ya que nació para suplir la ausencia de observaciones y mantener la continuidad de las mediciones entre las misiones ICESat (se originó en 2003 y finalizó en 2009) e ICESat-2 (su lanzamiento será a fines de 2018), dos satélites diseñados para medir, además de masas de hielo, nubes, aerosoles, topografía y características de la vegetación.
La tarea en el sur argentino comprenderá la realización desde la próxima semana de una serie de entre seis y once vuelos consecutivos (dependiendo del clima de la región) hacia el continente blanco.



















