Las esperanzas que los hinchas de Colón habían acumulado en el inicio de la Superliga no se condicen con el presente del equipo, que naufraga en los últimos puestos y que acumula siete partidos consecutivos sin sumar de a tres, en esta última oportunidad empatando con San Juan 0 a 0.

Por eso, la necesidad del conjunto de Pablo Lavallén de ganar esta noche contra San Martín de San Juan en el Brigadier López es evidente, aunque Colón sigue en un pozo anímico que no le permite jugar con soltura.

Así quedó demostrado en los primeros minutos, donde San Martín, de contra, pudo hacer el primer gol del partido. La buena pericia de Burián permitió mantener el empate. Fue tan flojo lo del sabalero, que su entrenador estalló de bronca como pocas veces se vio. Pablo Lavallén tiró al piso la botella de agua ante la enésima mala salida de su equipo.

Recién a los 22 Colón tuvo la primera. Desde afuera del área, Christian Bernardi le pegó fuerte, aunque al medio, y exigió al arquero visitante, Luis Ardente.

Heredia a los 28 tuvo otra oportunidad, más a fuerza de empuje que de fútbol, pero no pudo definir con claridad.

Colón no levanta cabeza y se hunde en la tabla.