Cinco años después de aquel inolvidable 9 de noviembre del 2019, el impacto de la histórica final de Copa Sudamericana sigue resonando, no solo en Santa Fe sino también en las fronteras del país, Clorinda, y en Asunción.

Principalmente en Clorinda, ciudad limítrofe con Paraguay, los recuerdos de la marea rojinegra que cruzó para alentar a Colón en la final ante Independiente del Valle son un tema recurrente. Tanto es así, que incluso en una reciente entrevista televisiva, una vecina de la zona no dudó en afirmar: “Colón copó más que Racing”.

La declaración, que se dio en medio de un móvil en vivo de Todo Noticias, sorprendió tanto a la movilera como a los conductores en el estudio, quienes rápidamente aclararon que el comentario hacía referencia a la final que el Sabalero disputó en Asunción en 2019. En ese entonces, más de 40 mil hinchas rojinegros cruzaron la frontera para alentar al equipo en lo que fue la primera final internacional de su historia.

La movilización sabalera fue histórica. Familias enteras, caravanas interminables de autos y colectivos, y hasta hinchas que improvisaron travesías en moto o bicicleta cruzaron a Paraguay para teñir de rojo y negro el estadio La Nueva Olla. Ese despliegue no solo marcó un récord en la región, sino que también dejó grabado en la memoria de los habitantes de Clorinda y sus alrededores el fervor incomparable de la hinchada santafesina.

“Lo que hizo Colón ese día no tiene comparación”, recordó la entrevistada, quien dejó en claro que, aunque Racing haya tenido una gran convocatoria recientemente, nada iguala lo hecho por los sabaleros.

A cinco años de aquella epopeya, los sabaleros siguen recordando con orgullo lo que significó ese partido y la movilización histórica. Para los hinchas, fue más que una final: fue la confirmación de la grandeza de un club que, con esfuerzo y pasión, dejó su huella en el continente.

“Colón copó más”, dicen con una sonrisa los vecinos de Clorinda, mientras recuerdan aquel 2019 en el que el Negro escribió una página inolvidable en su historia. Para los sabaleros, esas palabras no son solo un elogio: son un recordatorio de que, pase lo que pase, la mística rojinegra siempre estará presente.