El tatengue no levanta cabeza. Marini debutó como entrenador y no se vieron grandes cambios en el equipo que perdió de manera contundente por 3 a 0 ante la “Crema”.

Luego del partido, hinchas de Unión que estuvieron camuflados en Rafaela, se acercaron hasta la zona de vestuarios e insultaron a Emilio Lamas. El dirigente reaccionó y respondió a los insultos. La policía intervino rápidamente para que esto no pase a mayores.

A través de las redes sociales, otros hinchas manifestaron su gran enojo apuntando a los jugadores y a la figura del presidente Luis Spahn. También convocaron a un “banderazo” en la previa del clásico.

Más tarde, un grupo de simpatizante decidió ir hasta el club para hacer sentir su reclamo. Primero ingresaron al estacionamiento, pero por orden de la policía debieron retirarse. Desde el otro lado del portón, le expresaron su bronca al plantel que llegaba de Rafaela. Todo quedó ahí y afortunadamente no hubo incidentes.

Los dirigidos por Marini volverán al trabajo el lunes por la tarde. Ante estos hechos, es muy factible que por cuestiones de seguridad entrenen con custodia policial durante toda la semana en Casasol.

El lunes por la tarde, también será la presentación de la nueva camiseta rojiblanca, de la marca TBS. La semana pasada, cuando se terminó de definir éste evento, los dirigentes tatengues eligieron como lugar el hotel UNL-ATE. En los últimos tiempos, siempre se realizó en el estadio cubierto Malvicino, con presencia de público. Pero, la mala cosecha de resultados llevó a tomar la decisión de hacerlo en otro espacio, para evitar momentos “calientes” con los hinchas.

Se vienen días complicados en Unión. Este presente que se vive desde lo deportivo, hace que todo quede reducido al clásico. Puede ser la salvación o puede profundizar aún más la crisis.