
Se trata de un accionar de la Secretaría de Control de la Municipalidad de Santa Fe, que el día sábado por la mañana constató que un local que se dedicaba al fraccionamiento de materia prima animal no poseía habilitación, y que además arrojaba gran cantidad de residuos. Por tal motivo procedió a su clausura.
El local se encuentra ubicado sobre calle Roque Sáenz Peña entre Salta y Mendoza. Allí, el negocio no cumplía con lo requerido según la Ordenanza Nº 11.917 referida al manejo especial de residuos sólidos urbanos, y arrojaba una gran cantidad de ellos a la vía pública.
Además, no reuniría las condiciones de seguridad y salubridad requeridas para la manipulación de productos alimenticios, tal lo estipula la Ordenanza Nº 11.969, y el vehículo que se utilizan para el traslado de alimentos, no poseía las condiciones exigidas en la misma normativa. Por otra parte, se verificó la falta de habilitación municipal del local para el desarrollo de la actividad que otorga el área de Seguridad Alimentaria de la Secretaría de Producción, estipulado en la Ordenanza Nº 12.056.


















